6.9.13

MASSIMO. No es Décimo Meridio pero está en la Via Augusta.*

MASSIMO, en Via Augusta esquina Modolell, Bcn, situado en barrio Augusto y territorio de gente que podría pasarse por el anterior restaurante comentado aquí debajo.

A Massimo le tenía bastantes ganas. Bueno, no sé quién es ni lo conozco, pero desde su apertura hace ya un tiempo en esta nueva localización (antes estaba en Muntaner) había leído cosas positivas sobre su cocina. Y sobre el emplazamiento, porque no podemos negar que es un local decorado con muy buen gusto, amplio y con dos terrazas más que interesantes, sobre todo la trasera, claro, que no da a Via Augusta y sus infinitos coches. Aspecto rustiquete prefabricado que siempre queda bien.

Más de una vez había intentado pasarme a comprobar el nivel del local (como si yo le fuese a poner nota...) pero no había surgido la opción, hasta el otro día. Y probamos su menú mediodía all included al estilo pulsera cancunera. Son 19'90 pero con dos platos, postre, café y servicio de pan (y aceite a disponer). No es barato. No es caro porque en muchos sitios te dan a elegir entre algunos de los ítems. Y no nos pareció caro porque comimos muy bien, la verdad. Aquí tienen el manú al completo.

 De lo que podríamos hablar es de si un restaurante italiano ha de ofrecer en su menú platos italianos o no necesariamente. O si estos platos son todos típicos de Italia o no, cosa que desconozco al 100% aunque si me dicen que la crema de calabacín lo es, pues pido el comodín de la llamada. En todo caso me parece que el secreto ibérico no tiene mucho de plato típico italiano, pero da igual porque estaba rebueno.

Detalle de rusticidad provocada por el paso de algún mañoso artesano. Queda bonito y a mi me gusta. Aunque no me sean barrocos y fans del horror vacui.
 Vayamos a lo que les trae por aquí, que no es la moda y la tendencia en decoración de interiores. Platos de comida y de la buena.
Yo opté por un primero equilibrado para no abusar de lo carnívoro y colesteroso que siempre acabo pidiendo. Un carpaccio de salmón, típico lo del carpaccio y seguramente menos lo del salmón escocés (por decir algo) y que como suele pasar en estos casos carpaccieros acaba siendo alimento para gorriones, pero también va bien algunas veces. Toques de cebolla tierna y listos. Sabroso y poco más.
 Miss Bagel optó por el revuelto de setas, con decoración sobrante de vinagre modenero. Muy jugosas, tiernas y más que correctas. Eran setas y estaban revueltas. Muy bien, no engañan. Ración tipo Amancio Ortega. (a mejorar la generosidad)
 Y aquí los platos estrella que fueron los segundos, sin ninguna duda. Acabé comiendo el mío y la mitad de la señora porque no podía acabar el suyo de la cantidad que le habían endosado.
El Linguine di frutti di mare estaba espectacular. Era un revuelto de marisco con una pasta al dente maravillosa. Me encantó. Sabor a mar, generoso en almejas, pulpitos y gambas y al que sólo le faltaban cuatro linguine más para ser un plato de 10. No es que fuese poca cosa, pero es que había tanto complemento marino que no le hubiese sobrado algo más de pasta. Bueno, también es que me gusta comer mucho, no nos vamos a engañar a estas alturas de blog. Me encantó y se nota.
 La señora con su secreto ibérico, maravilloso. Tierno como pueden ver, acompañado por unas patatas confitadas al horno (diría) que eran otra maravilla. Un plato también contundente y al que tuve que meter mano y tenedor. Una gran elección. No sé si típica de la Lombardía ibérica o de la herencia española en Nápoles o las Dos Sicilias, pero en todo caso muy bien en Massimo.
 De postre, Gelato al café para la señora,
 y Semifreddo para mi. Creo que el chocolate debiera haber estado algo más caliente al llegar a la mesa, pero bueno, igual hubo un minuto de espera en cocina para salir y quedó algo demasiado a la temperatura fria del helado. En todo caso, quedó Fredo como el Corleone. (broma, risas cinéfilas aquí). 
No sé cómo acaban las crónicas los profesionales del NYT, pero aquí van los Closing comments:
el menú de Massimo vale la pena. El servicio es muy correcto y para nada del tipo empalagoso, se come muy bien e imagino que la carta tiene que ser aún mejor, el sitio es bonito y no hay excesivo ruido al ser amplio. Son 19'90€ pero no me pareció caro (un día voy al Gresca donde es algo más caro y comparo el rango).
No somos de gastarnos más de 13-14 en menús de mediodía, pero un día es un día, ragazzi!!
Massimo parece ser garantía. Y lo celebramos. Y entré en camiseta.


*PS: el título que estaban esperando era Massimo, no es un menú de mínimos. No lo nieguen.

2 comentarios:

Eva dijo...

Hola! Qué pinta mas buena tiene este sitio, me lo apunto para visitarlo pronto porque el plato de pasta me ha conquistado. Y me ha encantado el comentario "Ración tipo Amancio Ortega. (a mejorar la generosidad)" jajaja

Un saludo!

Eva

David Bagelman dijo...

Muy buena esa pasta!! ;) Un saludo a ti también!!