2.2.14

FUTAMI. Menú con clase nipona.

FUTAMI, Enric Granados lado mar tocando Letamendi, espacio del antiguo Routa y a 30 metros de La Pastisseria.

Cómo nos gustan los buenos japoneses. Cómo nos gustan los menús económicos que sirven calidad. Cómo nos gustó Futami.
Les traigo hoy una opción japonesa (que ya han podido ver en blogs más preparados e interesantes que éste) alejada de aquella desterrada idea del "japonés caro" que muchos aún siguen como dogma de Fe. Sinceramente creo que los que siguen pensando eso normalmente intentan autoconvencerse para no tener que descubrir cosas que sus abuelos no entenderían. Aún vivimos rodeados de Indiana Jones de pacotilla que creen que comer en un Foster's es una pedazo de aventura. Pues no amigos, son ustedes unos antiguos. De hecho comer en un japonés ya es algo casi decimonónico. De verdad, aún hay gente que no ha pisado un restaurante japonés.

Futami es un bonito local decorado con pasión minimalista y alejado de bulliciosos locales de sopas o izakayas donde pocos callan. Mucha madera, una barra con vistas (no como las del Martinez) y unas mesas en el interior. Se necesita poco más para que la experiencia sea satisfactoria. Básicamente que la comida sea buena y te vayas con la sensación de que todo ha estado muy bien, como fue el caso.  

Nos gusta que cada vez sea más corriente ver cómo trabajan los expertos sushistas. Da confianza y si lo hacen bien pues es un pequeño y humilde espectáculo. Pidan localidades de tribuna pero no sean tribuneros.
Nos gusta también que nos traten tan bien como en Futami aunque vayas a hacer un menú de 14€. Hay mucho servicio a la vista, pero cada uno tiene su función y si les va bien y pueden mantener ese número de personas trabajando, lo celebramos. En el staff japoneses, y entre la clientela también. Amabilísimos y atentos a todos los detalles.


El menú de Futami como han visto en la foto de inicio se compone por unos fijos y unas variables. Siempre hay ensalada, sopa de Miso (bendita), y postre y bebida. El segundo plato se escoge y de ahí depende el precio final. De todo lo que probamos lo más obviable fue la ensalada, con poco espíritu japonés pero sanísima. El resto muy bien todo, para repetir.
La Sopa de Miso es uno de los descubrimientos del último lustro. Un caldo potente capaz de resucitar el espíritu revolucionario de un pueblo y que se disfruta siempre que se encuentra en algún local. Y que se pide si no está en la lista del menú del día. Apto para todos los públicos y necesario para los amantes de Nippon.
Como platos principales jugamos a la combinación de dos opciones diferentes. Habíamos ido a comer nigiri y maki y no nos íbamos a ir de vacío. Así, un plato de cada y a repartirse el botín. Lo más estimable de Futami es que salen del sobado maki o nigiri de atún o salmón para dar paso a creaciones originales coloristas que se agradecen. Incluso California rolls verdosos de toque genial.
El nigiri mucho más sorprendente. Ese salmón braseado in situ con llama de fuego y toques de hueva o de lima confitada (o análogo) resultaron exquisitos y demandan más oportunidades. Para ser un menú, calidad y cantidad más que respetables. Por eso nos encantó.


En los postres, otro toque de genialidad. Nos transportó a nuestra niñez y a nuestros paseos desde la escuela de primaria hasta casa en el barrio de Koenji junto a nuestros amigos Toru o Tamaru. Todo gracias a ese Dorayaki doraimonero, pasta dulce de los dioses que nos ofrecen en Futami como postre. No es como el del Maestro Ochiai ni en tamaño ni relleno pero siempre es un placer encontrarse con uno. Ligero y pequeño bocado que no se deben perder.
El otro postre, un yogur con fresas (si no recuerdo mal), correcto como colofón a un ágape más que recomendable.
Al final, ni trampa ni cartón y una muy grata experiencia:
Futami es un menú de calidad. Futami es un restaurante de calidad, de los buenos, que tiene menú. Se percibe fácilmente. Su carta debe ser explosiva y cuando haya una ocasión propicia lo comprobaremos. Por si acaso aquí tienen la crónica de un compañero al que admiro.
No esperen a que caigan arenques del cielo para dejarse. No se lo pierdan y disfruten del espectáculo.

4 comentarios:

Jordi Castaño dijo...

Vaig anar a fer un menú de migdia i tot i que no vaig fer entrada al blog (era un dinar més o menys de feina i no era per posar-se a fer fotografies...), vaig sortir amb molt bones sensacions. Recordo que vàrem demanar i gaudir el menú del xef a la barra i que tots els plats van ser molt bons, però ni que em matin podria dir-te quins eren...

És dels llocs que tinc anotats per tornar amb més calma i si es possible, en grup per poder tastar diferents plats de la seva cuina. Com bé dius, la RQP, de les millors que poden trobar-se dins de la cuina japonesa (ben elaborada, es clar...).

Salutacions.

Víctor Ibáñez dijo...

Lo pitjor del Futami es la llum groga que hi ha a la zona de les taules, horrible per les fotos i per la vista. Per sort, jo també vaig estar a la barra (que es on has de estar quant vas a un japonès). Jo vaig anar ja fa uns mesos a probar el menu del xef. I potser, per culpa de unes expectatives massa altes, tampoc li vaig trobar res de l'altre mon. Per exemple, l'amanida (gens japonesa, sense algues ni res), em va descolocar totalment.

Pero despres de veure el teu post, crec que haure de tornar a fer un d'aquests menus migdia, i segur que la meva opinio millorarà ;)



Crec que haure de t

David Bagelman dijo...

Jordi, el menú és molt bó, la carta per descobrir encara. S'ha de tornar amb calma...i ho farem!

Víctor, detallets de professional!! La llum pot arribar a ser molt collonera, tens tota la raó...Sobre el menú degustació, si l'amanida és com la del menú, és bastant fail...Com bé saps, m'agrada tastar menús i poques vegades me la jugo amb menús cars!! Bocata i manta!! ;)

Àlex Castells dijo...

Jo també he provat el menú de migdia del Futami. De segon vaig demanar un salmó que encara me'n recordo. Formidable. Salut!