27.12.12

Casa Julia. Otra casa de las de siempre.

CASA JULIA. Enric Granados esquina Pl.Letamendi montaña. De casa a casa.

La historia de la visita a este restaurante de barrio con solera y sabor añejo es algo compleja y curiosa. Lo cierto es que durante años consideré erróneamente que era una especie de restaurante para guiris, por culpa sobre todo de una decoración colorida de pegatinas y pósters con el nombre del local o anuncios de similar calaña que dominan la entrada del mismo. Ya se sabe que no hay que fiarse de las apariencias.
Creí durante mucho tiempo que era uno de esos locales donde te ponen una Paella d'Or o bazofia similar enlatada ideal timoguiri, hasta que un día su nombre apareció en una conversación con entendidos en el tema arrocil como una de las opciones clásicas en el centro de Barcelona donde encontrar una verdadera paella alicantina. De hecho la historia viene porque Roger o Alberto comentaban que la leyenda explicaba que el propietario de Casa Julia incluso traía agua de Alicante para elaborar sus paellas aquí...Evidentemente inquirí al propietario sobre el tema, pero más adelante les comento el resultado.

El local es el típico local señorial tradicional de Eixample, con mucha madera oscura, sillas viejuniles y un espacio bien aprovechado (por no decir que hay mucha mesa para pocos m2). Por lo que pude observar, el propietario es el encargado único de todas las mesas que no son terraza, que también la hay. Eso podría ser un peligro por la demora en la espera, pero la verdad es que no notamos nada negativo al respecto.
Éste es el menú del día:

Unas buenas croquetas y una buena cantidad en la ración.
Buñuelos de bacalao, muy cremosos y sabrosos.
Y lo que fuimos a comer: la paella. Una muy buena paella de conejo, pollo y verduras. Una paella con algo que nunca puede faltar en una buena paella: el socarrat. Espectacular. En todos los sentidos. La verdad es que nos gustó muchísimo y la disfrutamos como pocas veces hemos disfrutado una paella fuera de la barbacoa doméstica a la que estamos acostumbrados. Nada de grasa, nada de pesadez, solo un muy buen arroz, un muy buen sabor y unos grandes complementos al grano. Y el toque de ese socarrat que debería ser Patrimonio de la Humanidad.
Un poco de lo que llevaba la paella. Hay que decir que tienen montones de tipos para elegir y que ésta era la más simple (o económica), pero como los arroces siempre son para un mínimo de 2 personas (!!!!), tuvimos que elegir el que nos gustaba a todos...Y me quedé sin arroz negro, por ejemplo.
El Socarrat de los Dioses arroceros.


De postre, una crema catalana por aquello de la tradición. Correcta.

Para acabar, un par de cosas. La primera es la referente al mito del agua de Alicante...Pues bien, el señor nos aseguró que antiguamente sí que traía agua del mar de la costa alicantina para hacer caldos o suquets...No era para la paella en sí porque según sus palabras, sería una imbecilidad teniendo agua aquí. Pero aquella de mar le daba otro toque a la base de los caldos. Otra cosa es preguntarnos sobre la base sanitaria de esa agua, pero ya nos daría para otro post u otro blog. La segunda consideración es que no sabemos si por un malentendido nos cobraron una paella para tres cuando creíamos haber pedido una para dos ya que el niño come más bien poco y con los entrantes y lo que pudiese coger de la nuestra ya hubiese tenido bastante. Total, la cuenta subió bastante más de lo previsto...A unos 30 por cabeza, ya que en esta ciudad si no pagas alrededor de 20€ por un plato de arroz no eres nadie. Y ya sabemos que la tradición se cotiza al alza...

En fin, una muy buena opción para comerse un arroz típico de Alicante con su socarrat y demás, pero vigilando siempre el precio, que no se nos vaya de las manos.


PS: Perdonen la calidad de las fotos, la luz no era la mejor. Ni el fotógrafo. Y a la paella, como la sirve el mismo jefe, no llegamos a tiempo para poder hacerle una entera...

2 comentarios:

Neus. La meva Barcelona. dijo...

Voto por el socarrat Patrimonio de la Humanitat por los arroceros :). Me ha parecido un sitio de estos con solera que no han perdido su buen hacer. A veces cansa un poco los sitios "de moda" que pagas la inversión.
Lo probaré!
Un petó i bon any!!!!

David dijo...

Toda la razón Neus, aunque a veces también vas a locales de tradición y prestigio y te la pueden clavar igualmente...hay que estar vigilante siempre!! ;)