21.9.09

118. Dos menos. Uno más.


Entretenida, divertida, recomendable, agradable, etc. De todas estas formas se podría calificar la obra "Dos menos", representada hasta ayer en el teatro Poliorama por dos grandes de la escena hispano-argentina: José Sacristán, un mito, y Héctor Alterio, un actor al que la injusticia comercial hará que para siempre sea tan solo el padre de "El hijo de la novia"...Grandísimas interpretaciones, remarcando si hubiese que elegir a uno de los dos al sereno Alterio, que se reconoce como un animal del escenario, sin estridencias, para el que todo fluye de forma natural. No van a ver la obra teatral definitiva, simplemente una reflexión nada compleja de lo que es la muerte y por ello la vida. Uno nace cuando otro muere, o uno muere cuando nace otro. Con un giro Chejoviano ciertamente mejorable, la obra pasa de forma rápida entre los aplausos del público, agradecido por las actuaciones memorables de los dos animales escénicos, a los que se ha ido a ver y premiar por sus largas y productivas carreras.
Lo dicho, no va a salvar el mundo del teatro, pero si uno tiene la posibilidad de ir a ver la obra, no lo duden y pasen un buen rato.
Mi admiración a los grandes.