11.4.12

La Bella Napoli. Lo dejamos en maja.

LA BELLA NAPOLI, C/Margarit 14, zona metro Paral·lel, Barcellona città.


Miren, restaurantes italianos hay miles. Con camareros italianos ya no tantos. Y que tengan la aureola de italianos auténticos, un puñado.
Y gracias a la intensa búsqueda de casi un par de minutos en Google, éste salía en todas las listas recomendadas. Así que dándose las condiciones necesarias para visitar el local (básicamente estar en la zona Paral·lel a la hora de comer), nos decidimos a probar suerte en un restaurante al que le tenía ganas. Además, cuando sales con el peque bagel, un italiano siempre suele ser garantía.


Para empezar, la entrada al local fue algo desconcertante. Una música popera demasiado alta desconcertó al escuadrón bagel, que esperaba una tarantella o en su defecto a Renato Carosone y se encontró con Michael Jackson. Cuestionable. Algunos estereotipos deben pervivir. Solo algunos.
Después, avisar que es un local muy child friendly. Niños por todos sitios. O casi todos, pero vaya, ya me entienden. Eso es bueno cuando te acompaña uno pero podría ser no tan  bueno si lo que buscas es mucha tranquilidad o directamente no soportas a las pequehordas. Pero hoy no ha sido muy molesto en lo que a nivel de decibelios se refiere, también hay que decirlo.

Lo de los niños y la pasta/pizza es un binomio más unido que Epi y Blas o el bagel y el salmón ahumado. Un misterio, un bendito misterio. Lo preocupante sería que los niños amasen la comida basura, cosa que como sabemos por suerte no pasa.



Bien, siguiendo con lo que les trae por aquí (cosa que agradezco), el Bella Napoli es un local claroscuro. Claro por sus aciertos y oscuro por sus errores o cosas a mejorar en opinión no experta del que escribe.
En sus aciertos: una pasta al dente muy sabrosa, alto nivel, y un pan (no muy italiano) espectacular, rústico, requemado.
Entre sus errores o cosas a mejorar: el entrante que hemos pedido; el plato que no era pasta y una masa de pizza discutible.
Fotos y juicios que no pretenden sentar cátedra:


Cerveza Menabrea, que extrañamente no conocía de nada. ¿Cómo puede ser? ¿Tan auténtica es? Pues resulta que es una cerveza del norte, del Piamonte, así que MAL. Si estamos en Napoli, ¿qué hacen con una cerveza norteña? Si somos auténticos, somos auténticos.
Bocconcini di mozzarella con salsa de tomate picante. Bolitas de mozarella rebozada con una salsa picante. Bueno, había una miniguindilla dentro...Esto sí que es de Napoli, que lo pone en la wikipedia. Lo demás que sigue también se acepta por sureño. (7,5€)

Melenzane parmeggiana. MAL. Me explico. Un plato que te traen en el minuto 1 tras pedirlo=altas probabilidades de recalentamiento sin sonrojo. Y así lo confirmó nuestra testigo. No hay más preguntas. Buena pinta tenía y no estaba mal del todo, eso también. Pero las cosas, como deben ser y si hay que esperar, se espera. Y más por el precio. (13€)

Pizza Margherita "ideal niños". Buen sabor, o muy bueno, pero una masa dudosa. Floja, muy floja que hacía difícil que mini bagel la pudiese comer bien. No nos gustan las masas churreras, pero si son finas que sean algo más firmes. Al cortar los trozos se iba desmontando y quedaba una masa floja sin más. Algo decepcionante. 
Plato de pasta: Paccheri zi Teresa. Buena opción la elegida por quien les escribe. Un plato sabroso, con una pasta en el punto de cocción (al dente, algo dura como me gusta) y que ofrecía lo que ponía en la carta, un gambón. Uno. Y tomates. (15€)
 (detalle del ojo negro, sin vida, del gambón, a la manera de Tiburón)

De postres, nada. La cuenta había subido, la comida había sido caravaggiesca y el ambiente infantil comenzaba a estar algo cargado.

En resumen, un local interesante si piden pasta y les gustan las pizzas de masa fina que se desmoronan tal cual como nuestra civilización. Como le pasó a la romana, yo no digo nada. 

Ustedes dirán, pero por ahora, tengo un par de italianos por encima en la lista. Y ninguno es La Tagliatella.





































8.4.12

La Pastisseria. La genialidad.

Esta mañana tras recibir una dosis de envidia por parte de Rosanna en Twitter, decidí que debía poner fin a una situación que se alargaba demasiado ya: Visitar La Pastisseria, en Aragó con Letamendi, Barcelona. Josep Mª Rodríguez Guerola, ganador de la "Coupe Du Monde de la Pâtisserie, edició 2011" ha abierto este local donde degustar raciones de sus creaciones más prestigiosas y reconocidas.

He ido, he hecho unas fotos y he colgado un post rápido para que puedan hacerse una ligera idea del paraíso goloso que se pueden encontrar allí. Aviso, tienen unas monas a 35€ que son la bomba. Bueno, son huevos de chocolate bien grandes pero con unas decoraciones de lo más cool. Angelitos o diablos monísimos. Chiste.

La Cirera. Cremosidad hecha pastel. Mousse.
Dolç. Mousse de avellana.
Tatin. Manzana exquisita.
Trio ganador.


Detalles interior. Cremosidad y manzanas casi enteras. 


Para otras valoraciones, les dejo el link al blog de Philippe, donde borda la crónica.

Sobre precios, pues a una media de casi 4€ el pastelito. Pero venga ya, se van a gastar 40 ó 50  en una mona de chocolate con unos pollos de juguete pinchados al lado y no se van a dar este capricho??

5.4.12

Taktika Berri. La Catedral.

TAKTIKA BERRI, Kalea València esquina Muntaner, Barcelona.


No se enfadarán los donostiarras txuri-urdin del Taktika por titular La Catedral este artículo en un sutil guiño bilbaíno. No se enfadarán porque dificilmente van a leer esto, así que será fácil que no pase. Pero es que no encontraba otra palabra más indicativa para lo que siento que es el Taktika. Bueno, podría haberlo llamado El Paraíso, El Shangri-la, El Dorado, El País de Nunca Jamás o algo análogo. Pero La Catedral del pintxo me parece una buena forma de describir el local.


No creo que haya otro igual en Barcelona. Pueden encontrar pintxos más grandes, más variados, más modernos, que vuelen o que incluso hablen, pero ninguno les va a saber como saben los del Taktika. Tienen un sabor especial. Saben a auténtico, a tradición, a saber hacer; saben como los bocados que debían tomar en el Olimpo los dioses vascos. No saben como en Irati, lo siento. Los pintxos del Taktika saben a Taktika.
Es lo que tiene la idiosincrasia especial del lugar.



Y hablo de los pintxos porque es que no puedo evitar elegir ir de pintxos en cuanto cruzo la puerta. Los ves en la barra y te abalanzas. Me olvido a lo que iba. Y esta última vez quería probar por fin la tortilla de bacalao, famosa en toda la ciudad, para dejar para la siguiente ocasión el mítico chuletón. Pero no hubo manera. El Dios del Pintxo me llama. Y acudo fiel. Voy justo de dioses y éste me cae bien.


Los mismos camareros de siempre, los mismos encargados, la misma encargada para ofrecer los pintxos calientes, el mismo cliente en el mismo lugar siempre al inicio de la barra...Años de buen hacer.
Tradiciones de las que valen la pena.


Ah, 1,45€ cada uno. No hay rival posible.






El clásico. El básico. El más simple. El mejor.

No hay mejor opción. Disfruten.



Añadido en agradecimiento a que siguen llegando a esta entrada:

 LA MÍTICA TORTILLA DE BACALAO. NECESARIA Y OBLIGATORIA!! (También en versión pincho!)


3.4.12

Paco Meralgo. El chiste no tuvo tanta gracia.

PACO MERALGO, C/Muntaner 171, con Còrsega, Barcelona.


Hoy me ha pasado una cosa extraña en este extraño local. Es un restaurante de tapas en el que todo iba muy bien hasta el momento de la cuenta. Bueno, es una cosa que a todos nos ha pasado (como un día de paella en el chiringuito de Escribà...), pero hoy me ha pasado casi sin darme cuenta. Les explico.

Antes de llegar a este restaurante de chiste fácil que me costó captar tras haber pasado varias veces por la puerta, había sopesado un par de opciones que no me habían convencido por el precio de sus menús. Al ser un restaurante de tapas pensé que controlaría bien el precio final. Pero no ha sido así. Solo les diré que hubiese podido comer un par de menús de Topik con lo que me ha costado éste...
¿Qué ha pasado? Es culpa mía, lo asumo porque ellos no te engañan con los precios, pero no sé, ha habido cosas algo caras que no han estado a la altura. Y como vas con el estómago de un aldeano medieval sitiado durante semanas tras las murallas de una ciudad hambrienta, vas pidiendo un poco de eso y un poco de aquello y te pasas. Mea culpa.

Mientras iba comiendo iba pensando en lo bueno que estaba casi todo lo ordenado, es verdad. Lo que no parecía a la altura pues no lo parecía y ya está. No pensaba en el precio. Pero al final sí.

He comido varias tapas y un plato. Y no pueden subir lo que han subido. Más que nada porque alguna tapita no estaba a la altura del alto precio. Y se produce un desequilibrio evidente, a la altura de la novia de Pau Gasol.
Veamos qué le parece a ustedes:


Pan del que te ofrecen y que luego, evidentemente te cobran. Tampoco soy tan iluso, cuento con ello. (1,80€)















Croquetas, una de pollo otra de pescado. 
Interesantes texturas, pasan el corte. (1,35-1,45€. ¿Por qué pagamos como normal 1,5€ por una croqueta?)
Flor de calabacín con mozzarella. (3,9€). NO. Pequeña y con un único sabor a mozzarella. Decepción. Qué difícil es encontrar este manjar bien hecho por aquí...

Tiras de berenjenas a la andaluza (3,05€). Interesantes chips, buen sabor, curiosas y ligeras. Pero 3€...
Montadito de salmón ahumado (3€). Demasiado caro para un bocado.
Pulpo de roca con cebolla confitada. Lo mejor de la comida. (5'95€ bien invertidos)
Albóndiga de sepia (3,6€). No me ha acabado de convencer el sabor. Es complicado por la textura, aunque en este caso estaba bastante bien conseguida. Pero algo fallaba.

Tortillita de camarón (1,7€). Una semiestafa, perdonen. Era una especie de torta churrera algo aceitosilla, la verdad. No esperaba eso porque además era monogusto. Qué quieren que les diga...Al menos no era muy cara.
Vista de la barra desde mi punto de vista central.

Total, si a esto le suman una caña a 3,5€, tienen la magnitud de la tragedia. Rechazar menús de 18€ por caros y acabar por inconsciente así...Si es que tenía que haber ido a comerme la tortilla de bacalao del Taktika...

Sobre el servicio, claroscuro:
Primero, impecable atención, profesionales que saben lo que se hacen y cantidades ingentes de camareros.
Segundo, el jefe de sala, propietario, encargado o similar, no dejaba de dar órdenes a su plantel sobre mesas y preparativos en una voz demasiado alta. No hace falta hacernos partícipes de todas las órdenes máxime cuando el local estaba semivacío y todo se oía...
No acabo de entender por qué el personal de los locales, sea éste u otro, cuando no tienen mucha faena se comunican a semigritos o gritos enteros como si la gente que está sentada en la barra o mesas tuviese que enterarse de sus conversaciones. Y a veces son lamentables. No lo digo por el Paco en especial, no quiero ser injusto, pero es una reflexión que me ha venido ahora y la vuelco aquí. Supongo que saben de lo que hablo.

Resumiendo, un local al que volver a comer pero sabiendo lo que pedir y no encontrarte con sorpresas. Ese pulpo SÍ.