5.4.11

169. Review variado peliculero.

Filmin.es se ha convertido en los últimos tiempos en una página de cabecera para el que les escribe. Un videoclub online de películas independientes, menores, arriesgadas, documentales, etc. que vale mucho la pena. El nuevo modelo de explotación audiovisual ya está aquí, junto a iTunes y similares.
Gracias a esta web he podido visionar alguna película que se me había pasado en su momento o he podido ver alguna que siempre tuve interés en ver. Hagamos una pequeña reseña de las últimas:
  1. Los Cronocrímenes, de Nacho Vigalondo.
    Muy interesante propuesta. Una película de ciencia ficción rodada con un presupuesto y unos medios realmente escasos. Pero gran imaginación y buen hacer. Recomendable por inquietante y perturbadora. Aunque el mismo Nacho, como actor, no da la talla.
  2. Las vírgenes suicidas, de Sofia Coppola.
    La primera de mi admirada Sofia me dejó algo frío. No decepciona en lo que es la atmósfera, ritmo y ese toque personal coppolaniano, pero esperaba algo más. Tal vez otro argumento, otro final. No sé, me gustó pero la tenía mitificada previamente y fallé un poco.
  3. Persépolis, de Marjane Satrapi.
    Muy buena película, aunque me aburrió ciertamente la parte más biográfica. O al menos no estaba a la altura del resto del argumento, que es muy recomendable. Cómo Irán pasa de ser un satélite de los EEUU a una república libre y moderna...Terrorífico. Reflejo simple y claro, contundente. Muy recomendable.
  4. El jefe de todo esto, de Lars von Trier.
    Amigos, no le pillé la gracia a esta especie de invento de comedia dogma. No me reí nada. Frío. Interesante algunas reflexiones sobre el mundo financiero o laboral, pero no. No le vi la gracia. Me aburrí. Tengo pendiente algunas otras del amigo danés, pero espero sean algo más interesante que ésta.
Tengo pendiente algunas más todavía, como Takeshis, 2046 o Sangre fácil. Ya las tengo alquiladas (1'95€ cada una) y las veré cómo y cuando quiera.
Qué comodidad.

8.3.11

168. The Sopranos: el mito.



Les avisaba hace bien poco sobre lo que ahora mismo estoy sintiendo. La intensa relación que he establecido con la familia Soprano en el último mes y medio me pasa factura hoy.
El vacío, la tristeza, la pérdida, son los sentimientos que hoy albergo, tras haber disfrutado del final de tan magna obra.
Sabía que me pasaria y aquí estoy. Haber convivido durante horas con esta otra familia tantos días hace que ya la eche de menos, apenas 12 horas después de haber terminado la serie y tras una maratón de nueve episodios casi seguidos durante el mismo día. Sensación profunda de haber perdido a unos amigos a los que nunca más volverás a ver. Obsesión.
En una serie en la que todo el mundo, o casi todo, es inmoral, amoral, violento, asesino, cómplice, etc. es difícil creer que se le pueda tener tanto cariño a alguien. Sabes que todos deberían ser castigados, pero los quieres. Los proteges. Te duele que se vayan. ¿Son buenas personas en el fondo? No lo creo, merecen su castigo. Justicia. Pero tal vez sean modelos de algunas cosas que en el fondo todos deseamos. Riqueza, poder, no lo sé, pero esa empatía nace de algo, estoy seguro. No queremos ser Tony Soprano, pero nos gusta. Mucho, peligrosamente.
Y el final de la serie. No entiendo realmente a qué vino tanta polémica en su momento, tanto debate. Para mi, el final está muy claro. Pero lo discutimos, si quieren, en otro sitio.
Larga vida al mito. No la dejen escapar si les gusta la televisión o si son de los que se quejan de que nunca hay nada que valga la pena en ella.
IMPRESCINDIBLE.

2.3.11

167. Mitos balcánicos.

No escribo mucho últimamente, ya lo han notado. Hablo en plural pero no sé si alguien lee lo que escribo. A quién le importa igualmente. El narcisismo del que escribe es dar a conocer su obra, y eso es lo que hago.

Hoy les quiero hablar brevemente del documental de la ESPN "Once brothers", que trata sobre las vidas paralelas y separadas de dos mitos del baloncesto europeo y yugoslavo en particular. El serbio Vlade Divac y el croata y mejor jugador europeo que yo haya visto, Drazen Petrovic.
A través de ellos, de su amistad, de sus carreras nos vamos acercando a los momentos previos a la guerra de los Balcanes que acabó dinamitando su relación. Un gesto, un segundo que acabó con ellos. Yugoslavia como país deja de existir, al igual que su amistad. Odio irreconciliable e ilógico. Lo que tanto se tardó en construir, roto en un segundo. Su amistad.
Y la muerte de Drazen que acaba con cualquier posibilidad de reconciliación y que deja a Divac con el peso, la carga, de no haberse podido volver a reunir con su otrora gran amigo y camarada. Para arreglar sus diferencias, para volver a lo que antes fueron. Hermanos.
Hasta que le rinde honores en Zagreb. Lágrimas.


24.2.11

166. Tony.



Obsesión por New Jersey y por la familia Soprano. Horas de ocio dedicadas por completo al visionado continuado, de proporciones bíblicas, de la magna serie sobre el crimen organizado con menos glamour de la historia.
Imprescindible. Una de las grandes sin discusión. Y podríamos discutir si la más grande. Quiero más.