
Acabo de finalizar el magnífico análisis de Cercas sobre el 23F. Y lo termino con la sensación de haber aprendido mucho, muchísimo, sobre un oscuro suceso que tenía en mi memoria como algo irreal, que pasó o no pasó o pudo haber pasado en un tiempo remoto. Uno de esos temas que a uno le interesan pero del que nunca aprendió demasiado no sabe muy bien por qué.
El paseo que Cercas nos propone por finales de los 70 e inicios de los 80 es brutal. Lectura obligada para el que quiera situar qué país teníamos en aquellos momentos, y sobre todo, por qué sucedieron unas cosas y no otras en lo que llamamos o mal llamamos "Transición".
Suárez, Gutierrez Mellado, Carrillo, el trío de traidores. El PSOE, AP y UCD, los militares. Tremendo recorrido que nos brinda por unos tiempos de chaquetas de pana, cigarros en el Congreso y ruido constante de sables en los cuarteles amén de terrorismo etarra y de la ultraderecha montaraz.
El paseo que Cercas nos propone por finales de los 70 e inicios de los 80 es brutal. Lectura obligada para el que quiera situar qué país teníamos en aquellos momentos, y sobre todo, por qué sucedieron unas cosas y no otras en lo que llamamos o mal llamamos "Transición".
Suárez, Gutierrez Mellado, Carrillo, el trío de traidores. El PSOE, AP y UCD, los militares. Tremendo recorrido que nos brinda por unos tiempos de chaquetas de pana, cigarros en el Congreso y ruido constante de sables en los cuarteles amén de terrorismo etarra y de la ultraderecha montaraz.
Pero no nos engañemos, el libro, además de clavar el retrato quasi costumbrista, social y político de una época, es un libro sobre Adolfo Suárez. Ni más ni menos. Sobre ese chisgarabís, ese gallito de provincias, falangistilla de tres al cuarto que se encargó de desmontar el franquismo desde dentro, con juegos de manos increíbles, engañando a muchos y convenciendo a otros, legalizando el PCE mientras hacía que los procuradores de las Cortes franquistas votaran a favor de desmontar ellos mismos el franquismo, seduciendo en la distancia corta a cualquiera que quisiera escuchar su voz sirenera o mirar sus ojos de medusa griega. Un seductor, un galán, uno de los nuestros, como decían sus votantes. Un éxito en los inicios de la democracia, un fracaso para gestionarla. El cielo, el infierno y sus múltiples viajes. Ícaro.
Sobre lo negativo, un par de cosas: El sinfín de cargos militares que se mencionan, con apellidos compuestos y regiones militares hace IMPOSIBLE seguir alguna parte de la trama (se echa en falta un despegable tipo policías USA con post-its, flechas hacia el culpable, etc.). Y en segundo lugar, la reiteración innecesaria de algunos pasajes en algunos capítulos.
Resumiendo, un ejercicio de historia-periodismo (¿es la historia contemporánea en esencia periodismo, tal como mantenía un profesor de prehistoria que tuve en la Universidad?) imprescindible para conocer el 23F, la Transición, a Suárez y a mucho partido político democrático que estaba a favor de un golpe de estado. Menos los comunistas, y así les fue después.
Dios salve al Rey*. Y más en estos momentos.
PS: O no.
Dios salve al Rey*. Y más en estos momentos.
PS: O no.

