Miles de años atrás comentábamos en este humilde blog cómo un videojuego como Grand Theft Auto 4 podía cambiar la noción de lo que en nuestro mundo era la cultura pop.
Cine, sí. Literatura, sí. Videojuegos, no se sabe. Obviamente creo que sí. Aunque el PSOE crea que son una droga y los quiera incluir en el Plan Nacional de prevención de la drogadicción, o no sé qué imbecilidad equivalente. La industria del videojuego mueve más millones en este país que el cine, la literatura y la música juntas, pero vaya, ellos sabrán. Son un sector a apoyar e incentivar, a fomentar desde la creación al consumo, pero supongo que si hacen eso se quedan sin el tradicional chivo expiatorio que explica a la masa iletrada que algunos asesinatos y catástrofes sociales son por su culpa. Ésto último resultaría lamentable para T5 o A3, por decir algunos damnificados de la dignificación del videojuego en este país nuestro.
Todas estas tonterías vienen a cuento dado que hace escasos dos días pude terminar el anteriormente citado GTA4. Una obra mayúscula que puso las bases de lo que el género sandbox debía ser a partir de entonces, y que recoge, perfectamente, otra creación del mismo grupo programador: Rockstar y su inmejorable Red Dead Redemption.
Obras que trascienden el videojuego y que perfectamente podrían ser El Padrino o Sin Perdón. Y que si fueran películas no criticaría nadie. Pero al no serlo, son sospechosas de corrupción de mentes adolescentes.
Voy a ver si me termino Dead Space, o lo que sería un Alien gore con una ambientación de miedo. Literal.
PS: No se pierdan las imágenes de estos vídeos, por favor. No hace falta verlos enteros, pero vale la pena echarles un ojo.
Blog sobre experiencias gastronómicas. No soy periodista. No entiendo de vinos ni de casi nada. No conozco todos los locales de Barcelona. Soy el low cost de la supuesta crítica de locales. Si quieren me pueden seguir en Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest o Foursquare. Correo: lahoradelbagel@gmail.com
22.10.11
182. Cultural drug.
9.10.11
181. Propuestas.
Les comento un par de restaurantes de calidad y buen ver de ésta nuestra querida ciudad condal.

- LA TABERNA DEL CURA
Es el low cost del Botafumeiro (Grupo Moncho's), que se encuentra pared con pared. No quiere decir que pongan los restos de los platos de los ricachon
es que comen al lado, si no que la calidad es similar y el precio mucho, mucho más bajo. Para que se hagan una idea: menú mediodía entre semana a 6.90€. Tres platos (cerrados, sin elección), y postre. Bebida aparte. Pero para ser el restaurante que es y estar donde está (Gran de Gràcia) la oferta es imbatible. Altamente recomendable.
- LA BURG
Restaurante de hamburguesas cool muy recomendable. Se encuentra en Sarrià y es el hermano mayor de El Filete Ruso, de Enric Granados.
Hamburguesas de 150, 200 o más gramos, creativas, con mozzarella y pesto, con huevos pochados, con foie, con lo que quieran, a un precio muy interesante. Hem
Hamburguesas de 150, 200 o más gramos, creativas, con mozzarella y pesto, con huevos pochados, con foie, con lo que quieran, a un precio muy interesante. Hem
os comido 3 por 40€, y aseguro que hemos comido bien, acompañados por unas patatas fritas MUY buenas (aparte, no viene guarnición con la hamburguesa) y un postre a compartir. Si les gustan las hamburguesas ecológicas y el slow food, no lo duden.


8.10.11
CAPRITX. Actualizando: Sesiones en Terrassa.
(Actualización gráfica de un post injusto, por no compartir las imágenes, que realicé hace unos meses. Lo subo hoy para seguir con las sesiones egarenses, siguiendo la estela Picoteca)
Restaurant CAPRITX, c/Padre Millán 140, zona Olímpica, Terrassa, Barcelona.
No se come en un estrella Michelin cada día, por desgracia. O por suerte, que también podría ser.Restaurant CAPRITX, c/Padre Millán 140, zona Olímpica, Terrassa, Barcelona.
EXPERIENCIA gastronómica total. Diría que las fotos hablan por sí mismas, recurriendo al manido tópico, pero no es cierto. Hasta que alguien se decida a deleitarnos con una cámara extrasensorial hay que conformarse con la forma del arte, pero no con la experiencia. Estética. Lo siento.
El menú Artur:
Bombón de queso con galleta de tomate
Croquetas de sobrasada
Tostada de ceps con jamón ibérico
Confit de cebolletas tiernas en vinagreta
Bizcocho de espinacas con huevas y líquido de bacalao
Higo sobremadurado con tartar ibérico
Canelones de butifarra terregada
Raíz de apio “a la carbonara” con anguila ahumada
Lentejas con manzana y Foie de cerdo
Vieiras con crujiente de migas
Papada de cerdo con chocolate y virutas de café
Sopa helada de frutas
Rocas de chocolate, pañuelo de menta y helado de nuez moscada
Platos que los que ignoran que comer pueda ser una experiencia y no una necesidad animal critican por su tamaño, como si de un cuadro se pudiese medir su calidad por sus medidas. Perdonénlos.
Cerveza Bleder made in Rubí. Del vino, no recuerdo y eso me pasa por ignorante.
Precio, unos 65€ por menú. (Vino aparte)
CAPRITX. Para eso mismo, para darse un homenaje de vez en cuando, y vivir sensaciones dificilmente explicables. Experiencias.
Croquetas de sobrasada
Papada de cerdo con chocolate y virutas de café
Platos que los que ignoran que comer pueda ser una experiencia y no una necesidad animal critican por su tamaño, como si de un cuadro se pudiese medir su calidad por sus medidas. Perdonénlos.
Cerveza Bleder made in Rubí. Del vino, no recuerdo y eso me pasa por ignorante.
Precio, unos 65€ por menú. (Vino aparte)
CAPRITX. Para eso mismo, para darse un homenaje de vez en cuando, y vivir sensaciones dificilmente explicables. Experiencias.
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